Un mensaje para Día Mundial del Hábitat 2010

Las ciudades son el mayor legado de la humanidad y el logro más importante de nuestra civilización. En todo el mundo y con el paso de los siglos, las ciudades han soportado guerras, hambre, desastres naturales, epidemias, la caída de los imperios y la desaparición de los dioses, reyes y reinas para quienes fueron construidas, y pese a todo han sobrevivido.

Aun así, tenemos que seguir perfeccionando nuestras ciudades, es decir, hacerlas mejores para quienes viven en ellas y para quienes han de nacer en un mundo que de aquí en adelante será predominantemente urbano. Hoy en día, media humanidad vive en pueblos y ciudades, y las tendencias indican que la cifra aumentará a dos tercios en las dos generaciones próximas.

Por ese motivo, el tema seleccionado para el Día Mundial del Hábitat, Una mejor ciudad para una vida mejor, es tan importante para todos nosotros. A eso yo le agregaría “una ciudad más inteligente”, porque solo una ciudad inteligente puede dar a sus habitantes una vida mejor en la nueva era urbana de nuestro planeta, una era en la que nos adentramos con muchos interrogantes, sobre todo en lo que hace al impacto mundial del cambio climático.
Tenemos a nuestra disposición todas las herramientas de las buenas prácticas científicas para mitigar la mayoría de esos problemas. También contamos con las herramientas y los conocimientos prácticos necesarios para la buena gobernanza, la educación –en particular de mujeres y niñas–, los servicios de salud, las instalaciones sanitarias para todos y la eficiencia energética.

Somos inteligentes, pero tenemos que ser más inteligentes todavía. Y el Día Mundial del Hábitat 2010 es una buena oportunidad para poner de relieve cinco pasos estratégicos que podemos dar:

1. Mejorar la calidad de vida, especialmente la de los 1.000 millones de personas de todo el mundo que, según se estima, viven en barrios de tugurios y otras viviendas deficientes. Para que todas las personas tengan una vida mejor, es fundamental ampliar el acceso a viviendas seguras y adecuadas y garantizar la seguridad en la tenencia y los servicios básicos y sociales como la salud y la educación.

2 Invertir en capital humano. Es una condición sine qua non para alcanzar el desarrollo socioeconómico y una distribución más equitativa de los beneficios que brindan las ciudades. Además, permitirá que las ciudades y regiones apliquen las políticas con más eficacia y se aseguren de que estas estén adaptadas como corresponde a las necesidades locales.

3. Promover oportunidades económicas sostenidas. Las ciudades pueden estimular el crecimiento económico sostenido de los pobres mediante proyectos que requieran alta densidad de mano de obra, entre los que cabe mencionar principalmente las obras públicas y la industria de la construcción. Las ciudades del mundo en desarrollo están empezando a proporcionar cobertura de seguridad social para ampliar el acceso a las oportunidades económicas de quienes suelen quedar excluidos.

4. Ampliar la inclusión política. Hoy en día, cada vez más autoridades nacionales y municipales comparten la misma filosofía básica: acercar el gobierno a la gente común fomentando el compromiso mutuo. Esto implica hacer participar a las personas y los barrios en el diálogo y la toma de decisiones como aspecto fundamental de la democracia local.

5. Promover la inclusión cultural. Desde siempre la cultura ha quedado fuera de los programas convencionales de desarrollo a nivel internacional. Cada vez son más las políticas locales de desarrollo que tienen en cuenta la dimensión cultural de la vida urbana, por ejemplo, el capital social, la tradición, los símbolos, el sentido de pertenencia y el orgullo del lugar. Esta dimensión permite integrar a las minorías étnicas, preservar los valores regionales, salvaguardar la diversidad lingüística y religiosa, resolver conflictos y proteger el patrimonio.

Adentrándonos como estamos en un mundo de ciudades mejores con políticas más inteligentes, son estos los cinco catalizadores esenciales para alcanzar el éxito y una vida mejor para todos.

Inga Björk-Klevby,
Oficial a Cargo de ONU-HABITAT
Asesora del Secretario General de Naciones Unidas y
Directora Ejecutiva Adjunta de ONU-HABITAT.

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