2010 una odisea ambiental

Por: Rodrigo Noriega

El año que recién culmina se perfila como uno de terribles sinsabores ambientales, y de destacados desengaños políticos. Este año se marcó como el del principal desastre ambiental de la historia de Estados Unidos: el derrame de la plataforma petrolera del Golfo de México, que marcó un antes y un después en la gestión de los recursos petroleros en las zonas marítimas del mundo.


En otros países también marcaron hitos de primer orden en materia de desastres ambientales. Así Pakistán tuvo las peores inundaciones en su historia. Ucrania y Bielorrusia sufrieron las peores sequías de su historia. Colombia tuvo más de 2 millones de damnificados por inundaciones y deslaves en las principales cuencas del país. Mientras que

Australia superó en un 400% su promedio de lluvias anuales.


Quizás el mayor desastre ambiental del año, fue sin embargo, la negociación multilateral conocida como COP16 que se realizó en Cancún, México, donde se evidenció que la gran mayoría de los países desarrollados quieren que muera el Protocolo de Kioto, y que los países más vulnerables al Cambio Climático asuman una postura política orientada hacia la adaptación a niveles mayores de los océanos, un aumento de al menos 2ºC de la temperatura promedio al final del siglo y una enorme fluctuación de las estaciones en los distintos esquemas nacionales.


Por supuesto que Chile pasa a ser un excelente ejemplo de adaptación al Cambio Climático ya que por una parte busca desarrollar una mega hidroeléctrica en la región más sureña de su Patagonia, destruyendo un eco sistema de glaciares y páramos inigualables en el mundo, lo que implica desplazar miles de personas alterando su estilo de vida y su cultura. Adicionalmente Chile, inicia una planificación de su ordenamiento territorial para empezar a trasladar sus viñedos más norteños hacia ubicaciones más apropiadas en el sur del país gracias al Cambio Climático. No basta hacer esta mención de Chile sin reconocer que demostró al mundo que se puede hacer minería “humana” al rescatar 33 mineros atrapados a 700 metros bajo tierra. Vale destacar que en el año, 32 mineros chilenos murieron en accidentes de trabajo, sin recibir ni reconocimientos ni las glorias de los 33 rescatados.

Wikileaks demostró lo que se venía sospechando en muchos círculos de activistas y especialistas: la Política Exterior Ambiental de Estados Unidos buscaba desmantelar cualquier acuerdo serio ambiental en Copenhague y desvirtuar la propia idea de un acuerdo multilateral vinculante en materia de Cambio Climático. Corresponderá a los historiadores y analistas especializados explicarnos el porqué de estos planteamientos.


Para Panamá, este año pasa a ser clave en la formulación de un nuevo paradigma de lucha socio ambiental. Desde agosto de 2009 con la aprobación del Decreto Ejecutivo 123 que desmantelaba partes importantes del sistema de Evaluación de Impacto Ambiental del país pasando por las sucesivas reformas legales que restringían el derecho a protestar y modificaban el régimen orgánico de la Comarca Ngobe Bugle, hasta llegar a la Ley 30 que encapsuló en un solo instrumento legal a los “enemigos” del poder político en Panamá: sindicatos, asociaciones, organizaciones ambientales y grupos de activismo ciudadano, provocando una interfase nunca conocida en Panamá de los principales agentes sociales por cuenta de su propia identidad. Quizás sea entonces, ese el legado político más importante del movimiento ambientalista panameño, que en el año 2010 dejó de verse solo y finalmente empezó a verse acompañado por otros actores sociales.


Volviendo a la esfera internacional, vale la pena rescatar el foro empresarial “Business for the Environment” (B4E) convocado por el PNUMA, el Consejo Mundial Empresarial para el Desarrollo Sostenible y empujado por el gigante Walmart. Este evento efectuado en la Ciudad de México en octubre, demostró con creces que hay un segmento del sector privado que ha entendido su enorme responsabilidad en materia ambiental, y que ha empezado a alinear sus negocios para hacer la transición hacia una economía verde. Los compromisos incumplidos, y los acuerdos huecos de los distintos países se ven ahora opacados por las decisiones empresariales de Siemens, Bimbo, Walmart, Virgin Atlantic y

numerosas otras empresas que empiezan a desmantelar el paradigma del capitalismo gris para iniciar un esquema de capitalismo verde.


En Panamá, las inundaciones de noviembre y diciembre demostraron que los millones destinados por la ACP para gestión ambiental y las campañas de AES no son suficientes para sustituir la acción responsable, coherente y digna de un Estado comprometido con su desarrollo sostenible. La charada de la minería a cielo abierto no puede quedar más evidenciada que cuando Minera Panamá le debe dar el dinero a la Autoridad Nacional del Ambiente para que contrate a la empresa chilena presumiblemente amistosa con la minería para que la evalúe. El terrible rol que cumple la Policía Nacional en Bocas del Toro, en Chiriquí, en la Comarca Ngobe Buglé y en el Norte de Coclé demuestra claramente que los administradores del Estado panameño solo tienen conciencia ambiental cuando le puede poner precio a la naturaleza para venderla.


En Nagoya, Japón se convocó una conferencia menos glamorosa y ambiciosa que la de Cancún. La misma era para desarrollar compromisos con respecto a la distribución equitativa de los beneficios provenientes de los ecosistemas, según lo establecido por la Convención de Río de Biodiversidad. Esta Conferencia logró sin embargo lo que Cancún no pudo: un acuerdo de principios para el tema de la distribución de los beneficios derivados de la biodiversidad. Una herramienta mínima con la que seguramente la comunidad internacional encontrará una plataforma útil para el desarrollo de instrumentos de gestión ambiental.


Finalmente, en lo que parece ser el nacimiento de la primera área protegida extraplanetaria, la NASA anunció que encontró vida en Titán, una de las lunas de Saturno. Existe una muy fuerte posibilidad real de que Estados Unidos proponga un acuerdo multilateral efectivo y vinculante para proteger la vida bacteriana en las lunas de Saturno, lo que precisamente sería todo lo que necesitaríamos aquí en la tierra.

Copyright Rodrigo Noriega

26/12/2010

Comentarios

Publicar un comentario

Entradas populares