Crowdsourcing de Innovación para las Ciudades

Roadify - Big Apps winner 2011 New York

Roadify - Big Apps winner 2011 New York

El fenómeno de las redes sociales aplicadas a la ciudad. Como resolver problemas urbanos e involucrar a la ciudadanía a partir del uso de la herramientas de intercomunicación 2.0

Cada día más personas cuentan con un smartphone, acceso a Internet, teléfonos móviles o servicios de mensajería de textos. En EEUU y el Reino Unido en promedio más del 70% de las personas está conectada a Internet y en países de África la penetración de telefonía móvil es muy superior a la red fija. Algunos gobiernos como Nigeria han adoptado estrategias desufragio por mensaje de texto para aumentar la cobertura de votantes, o métodos para detectar brotes de Malaria en tiempo real aprovechando el costo/oportunidad que ofrecen estas tecnologías. No importa que tan aventajadas o retrasadas puedan estar algunas ciudades o economías en cuanto a indicadores de bienestar, lo cierto es que las tecnologías de intercomunicación están siendo apropiadas de forma inteligente tanto en países ricos y pobres. Chile por su parte, es el país n°10 con más alta penetración de Twitter en el mundo y en Santiago más del 40% de la población cuenta con un perfil en Facebook. Dicho esto, la pregunta es cómo poder sacar el máximo provecho de esta oportunidad para suplir la inequidad y crear innovación en ciudades.

Open Government – Gobierno Abierto

Los gobiernos por su parte, cuentan hoy con una oportunidad única para abrir la información y los procesos de participación a los ciudadanos. Utilizando las ventajas de herramientas 2.0 hoy pareciera ser más fácil que nunca invitar a las personas a detectar cuales son los problemas que los aquejan. Cada día más desarrolladores crean aplicaciones para identificar, mapear y socializar las necesidades de las personas, desde simplezas como identificar brotes de chinches o bedbugs y puntos para la recolección de la basura, hasta rankear los servicios de taxis o detectar el crimen entre otros. Junto con eso, las redes sociales pueden ser un gran instrumento para coordinar a la ciudadanía y articular movimientos sociales desde abajo hacia arriba. Desde los inocuos y festivos flash-mobs que surgieron alimentados por mensajes de texto a principios de 2000 hasta marchas, movilizaciones y grupos de acción organizadas por blogs, las redes sociales nos ayudan a ponernos en contacto con nuestros pares para pasar de la observación a la acción.¿Cómo sacamos provecho para crear innovación en ciudades?Con todo, vale la pena sentarse a pensar un momento cómo llevamos este gran potencial tecnológico hacia la creación de innovación y participación en el diseño de ciudades.Desde mi punto de vista, una de las claves es pensar como canalizar la inteligencia y capacidades colectivas a través de instrumentos para el diseño y planificación de ciudades.

Un caso interesante es como la ciudad de Nueva York ha abierto la ingeniería de gestión de tránsito a todos quienes quieran diseñar aplicaciones. Teniendo en mente el costo de internalizar ingeniería de punta dentro del gobierno de la ciudad, se optó por invitar a cabezas creativas externas a desarrollar aplicaciones en formato concurso. Las mejores aplicaciones las podrías desarrollar tú o yo, y el MTA las pone en práctica. Mínimo esfuerzo, máximo resultado. Al mismo tiempo Nueva York lanza anualmente el concurso de Big Apps, donde desarrolladores de todo el mundo compiten para lanzar sus productos y las más variadas aplicaciones de servicio público. Este año el ganador fue Roadify, (cuyo lema es algo así como llevando la comunidad a los desplazamientos en transporte) aplicación que permite a los usuarios identificar desde problemas e irregularidades en el transporte público en tiempo real – compartiendo la información via redes sociales y colaborando en la gestión del transporte -, hasta publicar lugares para estacionamientos de automóviles on-demand.

Por otro lado, el Gobierno de Islandia se encuentra en proceso de reformar su constitucióninvitando a los ciudadanos a redactar su documento legislativo más importante de forma colaborativa tipo Wikipedia. Una decisión que puede sonar un tanto extrema, pero que no es para nada nueva, siendo Brasil uno de los primeros paises en promocionar este tipo de iniciativas de wiki-legislación llevando practicas de presupuestos participativos para ser discutidos via on-line. Sin duda, esta es la punta del iceberg y en la medida que más diseminadas se encuentren estas tecnologías 2.0, más frecuentes y afinados serán los ejemplos y referentes. Por ahora, es bueno comenzar a hacerse la idea que las redes sociales están para quedarse y comenzar a pensar en cómo sacamos máximo provecho de ese pequeño aparatito que tenemos en nuestras manos.

Comentarios