Entrevista Enrique Garcia Espin



PRESENTE Y FUTURO. LA MAYORIA DE LOS ESTUDIANTES QUE IMAGINAN BUENOS AIRES HACIA ADELANTE PROYECTAN RASCACIELOS Y HELICOPTEROS, PERO LA SOLUCION PARA EL CRECIMIENTO PARECE VENIR DE RECONVERTIR LO QUE YA TENEMOS EN FUNCION DE LAS NECESIDADES.

PRESENTE Y FUTURO. LA MAYORIA DE LOS ESTUDIANTES QUE IMAGINAN BUENOS AIRES HACIA ADELANTE PROYECTAN RASCACIELOS Y HELICOPTEROS, PERO LA SOLUCION PARA EL CRECIMIENTO PARECE VENIR DE RECONVERTIR LO QUE YA TENEMOS EN FUNCION DE LAS NECESIDADES

Buenos Aires en el año 2030
18/05/11

El 25% de la energía mundial se usa en el transporte”, anuncia un cartelito en la escalera del Museo de Arquitectura (Marq), en Avenida del Libertador y Callao. Estoy viendo la muestra “Nuestras ciudades, nuestro futuro”, una colección de propuestas para mejorar diez de las ciudades más complicadas del mundo, entre las que está Buenos Aires. La fórmula parece fácil: rediseñarlas en función de las personas y no de los autos, como es ahora. A mi lado, Enrique García Espil me dice mientras miramos la exposición: “El crecimiento urbano explosivo es un fenómeno del siglo XX; hace 100 años sólo el 2% de la población mundial vivía en ciudades; para el 2030 vivirá el 60%. Pero ya en la Argentina de hoy, el 80% de la gente vive en áreas urbanas”. Pienso que por primera vez Argentina adelanta en algo.
Arquitecto, urbanista y presidente de Sociedad Central de Arquitectos (SCA), Enrique es ideal para explicar cuál puede ser el futuro de Buenos Aires . “Hay que abandonar la idea del suburbio verde y el centro gris”, me dice para graficar que la calidad de vida y ambiental tiene que alcanzarse en la ciudad densa que ya tenemos, no sólo en el barrio al que vamos a dormir o usamos los fines de semana. Los proyectos de la exposición parecen darle la razón: muestran terrazas verdes, medios de transporte público enterrados, muchas bicicletas y gente caminando en calles tapizadas de verde. Las propuestas barren lugares tan distintos como el barrio Jamalpur en Ahmedabad (India), el puente de Brooklyn en Nueva York o la ciudad e Salaam en Tanzania.
Sin embargo, la idea de hacer crear un centro urbano realmente verde no está tan difundida. Cada vez que empieza su curso de urbanismo en la UBA, Enrique les pide a sus alumnos que le dibujen la Buenos Aires del futuro. Todos los años, los alumnos imaginan una ciudad plagada de rascacielos de cristal, autopistas y helicópteros. Después, Enrique les lee un informe de la Naciones Unidas que anuncia la supremacía del crecimiento informal en las ciudades. Es decir: el área metropolitana de Buenos Aires, como todas las urbes del mundo, se expande de la mano de la arquitectura sin arquitectos, sin planificadores y sin desarrolladores inmobiliarios.
Nos paramos frente al proyecto para Buenos Aires. Es una intervención en La Boca que propone un borde costero dinámico con sendas para peatones y bicicletas, abundantes espacios públicos que activan ambos lados del Riachuelo con un sistema de colectivos rápidos, taxis acuáticos y un nuevo puente para ciclistas y peatones. Un lindo sueño para el 2030. Fue desarrollado por el estudio Palo Proyectos Urbanos a pedido del Instituto de Políticas para el Transporte y Desarrollo, la ong que organiza la muestra con la SCA.
Veo los proyectos de la exposición y los imagino en Buenos Aires. La propuesta para Manggarai, uno de los nodos de tránsito más importantes de Yakarta, podría servir para transformar General Paz y Juan B. Justo, o para 9 de Julio y Corrientes, con parques para ciclistas y peatones en terrazas verdes sobre las calles, las estaciones de tren y de colectivos rápidos. El proyecto para Cantón, en China, que propone reutilizar una calle elevada como paseo para bicicletas y peatones podría ser una buena idea para transformar nuestras autopistas urbanas. Algo así ocurrió con el High Line Park de Manhattan, un parque lineal que se construyó sobre las vías elevadas de un viejo ferrocarril del siglo pasado. Tal vez no tengamos que esperar a que las autopistas sean obsoletas, a veces, el progreso es volver atrás lo antes posible. Por ejemplo, hace 30 años Cantón era una ciudad de ciclistas con una vida callejera. Gran parte de la gente vivía en pequeños pueblos periféricos o en el centro histórico de la ciudad, donde había estrechas calles peatonales llenas de vida. Después de tres décadas de “modernización”, esos vecindarios están invadidos de autos y las calles, autopistas y estacionamientos que demandan. Ahora tienen que volver a la bici.


Seguir el enlace para ver  mejora de la movilidad en diferentes ciudades
http://www.socearq.org/cms/wp-content/uploads/2011/04/media-kit-en-espaaol.pdf

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