Una ciudad de ricos habitada por pobres

Casas improvisadas y en condiciones de riesgo son vecinas de imponentes construcciones extranjeras.
Foto: Mauricio Riaño Martínez
El Tiempo de Bogotá ​
 
Mauricio Riaño Martínez
Redacción
 
Ciudad de Panamá es una urbe que crece a grandes pasos, lamentablemente este crecimiento económico no se ve reflejado en el nivel de vida de los panameños. (Conozca tres de los lugares más tenebrosos de Bogotá)

La inversión del sector constructor se ha hecho más evidente desde el inició de la ampliación del Canal de Panamá en el 2007, y que ha convencido a grandes empresarios mundiales en invertir en este país.

Ejemplo de ello es el edificio del empresario Donald Trump inaugurado en 2011. Hasta este año el edificio del multimillonario estaudounidense, el Trump Ocean Club International Hotel & Toser, ocupó el título como el rascacielos más alto de Latinoamérica con 284 metros de altura, este año fue superado con la inauguración de la Gran Torre Santiago en Chile que es 16 metros más alto.

Lo que es sorprendente es que estás supremas construcciones se estén realizando en la misma zona en que viven muchos panameños en pobreza extrema, en “viviendas” no consideradas como habitables, y da la impresión de que fueran invisibles para todos.

Panameños ocultos y pobres bajo los rascacielos

El contraste social es sorprendente, según un informe de la CEPAL (Comisión Económica para América Latina) a finales del año 2012 el 12,4 por ciento de la población de Panamá vive en extrema pobreza, y casi 450 mil personas no pueden cubrir las necesidades mínimas cómo es el derecho a una vivienda; la gran mayoría de ellas se encuentran concentradas en la capital. Por otra parte, Panamá cuenta con 13 de los 15 rascacielos más altos de Latinoamérica, todos con alturas entre los 226 y 284 metros cuadrados que crean el imaginario de un país desarrollado para todos. 

Si bien es cierto que la gran inversión extranjera genera empleo, Panamá debe disminuir la brecha entre los ingresos del sector turístico y de negocios, y los salarios que reciben los panameños que trabajan en estos sectores. Esta sería una forma en la que los panameños podrían empezar a soñar con una vivienda digna y con los servicios necesarios.

Según reportes del Ministerio de Economía y Finanzas de Panamá entregado en el segundo semestre de 2012, el 70 por ciento de la población recibe menos de 600 dólares, algo preocupante teniendo en cuenta que para vivir con lo básico en este país se necesita un promedio de 800 dólares por el alto costo de la canasta básica familiar, el precio del combustible, la inflación, entre otros; que además continuarán creciendo al mismo ritmo acelerado en que lo está haciendo Panamá.

No hay espacio para construir viviendas

Además Ciudad de Panamá se está quedando sin territorio para urbanizaciones que puedan dar posibilidad de vivienda a más panameños. Las impresionantes construcciones que se han realizado a hecho que se eleven los precios del metro cuadrado, materiales y licencias de construcción, por esta razón los proyectos habitacionales no son un atractivo para los constructores y los precios están por fuera de alcance del ciudadano común.

Es aquí donde debemos hacernos la pregunta ¿Qué es desarrollo económico para un país? se supone que debe ser la capacidad de un país para generar riqueza que se vea reflejada en el bienestar y la prosperidad de sus habitantes, pero en casos como Ciudad de Panamá es evidente que la regla no se cumple como debe ser.

Fuente: Cepal / Ministerio de Economía y Finanzas de Panamá

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