ilustraciones de las ‘Ciudades Invisibles’ de Italo Calvino


Zaira. © Karina Puente Frantzen
Zaira. © Karina Puente Frantzen
La arquitecta peruana Karina Puente tiene un proyecto personal: ilustrar cada ciudad invisible de la novela de 1972 de Italo Calvino.
El libro, que presenta conversaciones imaginarias entre el explorador veneciano Marco Polo y el gobernante mongol Kublai Khan, ha sido fundamental en la elaboración de un discurso urbano en la actualidad.
Según Puente, quién ha compartido seis dibujos con nosotros, “cada ilustración tiene un proceso conceptual, algunas toman más tiempo que otras”. Por lo general, “yo investigo, pienso, e itero en relación a cada ciudad por tres semanas antes de hacer los bocetos”. Los dibujos finales y recortes toman alrededor de una semana para estar listos.
“No sólo son dibujos; utilizo diferentes tipos de papel y lápices en cada uno antes de cortarlos. Todos los dibujos se componen de capas de papel que se cortan y se pegan”.
Ciudades y Memorias 1
Partiendo de allá y caminando tres jornadas hacia levante, el hombre se encuentra en Diomira, ciudad con sesenta cúpulas de plata, estatuas en bronce de todos los dioses, calles pavimentadas de estaño, un teatro de cristal, un gallo de oro, que canta todas las mañanas sobre una torre. Todas estas bellezas el viajero ya las conoce por haberlas visto también en otras ciudades. Pero es propio de ésta que quien llega una noche de septiembre, cuando Los días se acortan y las lámparas multicolores se encienden todas juntas sobre las puertas de las freiduras, y desde una terraza una voz de mujer grita: ¡uh!, se pone a envidiar a los que ahora creen haber vivido ya una noche igual a ésta y haber sido aquella vez felices.
Diomira. © Karina Puente Frantzen
Diomira. © Karina Puente Frantzen
Anastasia. Imagen © Karina Puente Frantzen
Anastasia. © Karina Puente Frantzen
Despina. Imagen © Karina Puente Frantzen
Despina. © Karina Puente Frantzen
Zora. Imagen © Karina Puente Frantzen
Zora. © Karina Puente Frantzen

Isaura. Imagen © Karina Puente Frantzen
Isaura. © Karina Puente Frantzen

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